Muchas personas notan molestias al recostarse después de cenar. Además de consultar con tu médico, algunos hábitos sencillos pueden ayudarte a descansar con más comodidad.

Eleva el torso, no solo la cabeza

Apilar almohadas suele doblar el cuello y no sostiene la espalda. Una cuña con inclinación gradual eleva todo el torso de forma uniforme y se mantiene firme durante la noche.

Cuida el horario de la cena

Intenta cenar al menos dos horas antes de acostarte y prefiere comidas ligeras. Dormir del lado izquierdo también resulta más cómodo para muchas personas.

Elige bien la altura

Una inclinación moderada suele ser suficiente. Si tienes dudas, escríbenos y te ayudamos a elegir. Ante molestias frecuentes, consulta siempre a tu médico.